Como consumidor/a o como usuario/a, tienes unos derechos garantizados por la Ley y por los
poderes públicos. Éstos son:
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Derecho a la protección de la salud y seguridad.
Los productos o servicios que se comercialicen en nuestra comunidad autónoma no pueden
entrañar riesgos para la salud o la seguridad. Cuando, por su naturaleza, dicho producto o servicio
pueda resultar peligroso, se deberá informar al consumidor/a de la existencia de riesgos, de sus
consecuencias y de cómo evitarlos.
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Derecho a la protección de los intereses económicos y sociales.
Tus legítimos intereses económicos y sociales como consumidor/a deben ser respetados y así
queda reflejado en diversas medidas reglamentarias y de control. De esta manera conseguiremos, por
ejemplo, que la publicidad, las ofertas y promociones no induzcan a engaño; que las cláusulas de
los contratos sean claras, que las garantías respondan a la realidad, etc.
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Derecho a la información.
Como consumidor/a y usuario/a tienes derecho a conocer las verdaderas características de los
productos o servicios que se te ofrecen, por tanto, los fabricantes y proveedores están obligados
por ley a ofrecer todos los datos e indicaciones necesarias para su correcta utilización. Dicha
información deberá aparecer claramente en etiquetas, envases, presentación y publicidad, folletos
informativos, etc.
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Derecho de representación, consulta y participación.
A través de las Asociaciones de Consumidores, podremos reclamar, defendernos y hacer
valer nuestros derechos. Además, los poderes públicos están obligados por ley a consultar con las
Asociaciones de Consumidores antes de aprobar disposiciones o normas legales sobre materias que
afecten directamente a los consumidores y usuarios.
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Derecho a la protección en situaciones de inferioridad, subordinación o
indefensión.
En muchas ocasiones, podremos encontrarnos en situación de debilidad con respecto al
productor, comerciante o proveedor. Para ello, la legislación sobre consumo tiene como objetivos
prioritarios compensar las situaciones de debilidad relativa, tomando diversas medidas para
suplirla o equilibrarla. Por ejemplo, en la seguridad de los juguetes, parques o productos de
higiene y limpieza.
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Derecho a indemnización por daños y perjuicios.
Como consumidor/a y usuario/a tienes derecho a ser indemnizado por los daños y perjuicios que
el consumo de bienes o la utilización de productos o servicios te puedan causar. Generalmente para
obtener estas indemnizaciones es necesario acudir a los Tribunales de Justicia. Este método, sin
embargo, puede requerir tiempo y una serie de gastos, por lo que se ha creado un procedimiento más
rápido, barato y eficaz: el Sistema Arbitral de Consumo. La Administración puede sancionar a los
fabricantes o a los proveedores de servicios por las infracciones en materia de consumo que
cometan, pero no puede obligarles a indemnizar al consumidor/a.
Pero recuerda que para convertirnos en consumidores
INFORMADOS, INTELIGENTES
e
INVOLUCRADOS
es necesario cumplir con los siguientes
deberes y obligaciones:
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Leer y comprender detalladamente los contratos antes de firmarlos. De lo contrario, es
aconsejable no firmar nada.
- Tomar las decisiones de compra
libre e informadamente.
- Exigir el
cumplimiento de la publicidad como parte del contrato. La publicidad deber ser veraz,
comprobable y no inducir a engaño.
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Rechazar los cobros indebidos por bienes o servicios que no haya comprado o
aceptado.
- Solicitar la
reparación o indemnización por los daños materiales y morales derivados de actos de consumo,
y de acuerdo a los medios que indica la Ley.
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Estar informado ayudará a elegir mejor y a consumir de manera responsable.