Los canoveros dicen adiós a sus fiestas patronales con una calificación de “sobresaliente”. La alta participación vecinal no ha defraudado en la celebración de estos festejos con los que, un año más, se ha honrado al patrón, San Francisco de Asís.
Las novedades de esta edición se han caracterizado por la realización de actividades populares y de bajo presupuesto en las que los propios vecinos y peñas festeras se han involucrado de manera contínua. Con esta idea surgieron originales propuestas con las que disfrutar de la festividad como, por ejemplo, la I Olimpiada entre peñas con tartazos de merengue incluido; el paseo en bicicleta de montaña, noche de migas y de divertidos disfraces, feria de día con la degustación de tapas y bebida por tan sólo 2 euros, una hora de caminata para cumplir con la ruta del colesterol y hasta la merienda que ofreció Lali, de la Casa de la Cultura, para todos los niños del pueblo.